Lo de siempre

Un nuevo impulso casi lo hace emerger, desde lo más profundo de las eras, los silencios, los malentendidos, las frases no dichas, también los insultos. Ahí está denso y congestionado, dispuesto a salir de una buena vez y explotar, como debió haberlo hecho hace mucho tiempo, y manchar con su purulencia los muebles, las paredes, las ventanas y, finalmente, a ambos, bañarlos con su baba viscosa, hacerlos por una vez visibles el uno para el otro.

***********

– Hola, siento haber llegado tarde – le dice depositando un beso en sus labios antes de olvidar que se ha disculpado y arrojar sus cosas encima de un mueble.

***********

Entonces, una vez más, pierde fuerza, esa combustión que lo irritaba, se apaga, hasta casi parece extinguirse, como si las palabras (esas impostoras) le hubieran empujado hacia atrás, hacia ese cúmulo traiciones que son necesarias para sobrevivir.

 

Imagen

 

Publicado en la revista “Aurora Boreal”. http://www.auroraboreal.net/literatura/mini-relato/1744-minirrelatos-de-felix-terrones

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s